Los hombres preguntan 

De que tamaño es el pene, influye eso en el placer que tenga la mujer?

Esta es una pregunta que muy a menudo se hacen los hombres, y es bueno aclarar, que no hay un tamaño específico, pues eso depende exclusivamente de la herencia, si sus abuelos y tíos tenían penes pequeños, pues así será la herencia y si fueron penes grandes, tendrán un pene grande, por otro lado existe el mito popular de que un pene grande dá mayor placer, en realidad no es así pues la vagina es elástica y se acopla al tamaño del pene, por otro lado si es pequeño el pene este por lo general tenderá a crecer más que un pene grande lo que los hace ser muy semejantes en tamaño a la hora de la erección completa.  sin embargo no será el pene el constructor del placer en la mujer, sino lo que se ha construido antes del acoplamiento genital, me refiero a caricias, palabras, encuentro.  Y si es por el famoso punto G, que algunos autores se atreven a decir que no existe pero aquellos que afirman su existencia si refieren que está como a tres centímetros de la entrada de la vagina, lo que nos hace pensar claramente que si el punto G entra como un ingrediente necesario en el placer femenino no necesita de un pene muy grande para poder estimularse.  

El arte del placer está en equilibrar las tres fuerzas LO EROTICO, LO AFECTIVO Y LO ESPIRITUAL

Como puedo ser mejor amante ?

Este mito continua paralelo a la pregunta anterior, pues para ser amante se necesitan dos personas y el hombre debe sensibilizarse a las necesidades de su pareja, es decir promover un espacio de diálogo para poder determinar las caricias, los momentos, las posiciones y lo que se DESEA O NO en ambos, pues muy a menudo, los hombres por sus fantasías muchas veces alimentadas por la pornografía caen en cosas irreales o muy masculinas, asociadas casi siempre a la penetración que no duran mas de tres minutos, cuando una buen acto coital debería de tener un tiempo de al menos treinta a cuarenta minutos para que ambos logren sintonizar y profundizar su acto coital.  Además si quiere ser un buen amante, sea primero un buen amigo, un buen novio, un buen esposo y con eso muchas cosas serán dadas por añadidura... Suerte en sus construcciones de vida sexual.

Como controlo la eyaculación precoz ?

Esta también esta es una pregunta muy común asociada a la influencia tan grande de la pornografía por un lado que promueve mucho la etapa de la fantasía sexual y no les permite a los hombres poder centrarse en su realidad sexual o de pareja, cuando esto sucede, será más guiado por sus fantasías que por su realidad, por otro lado también al tener la presencia de mucha pornografía se tenderá a buscar más la masturbación lo que hará que su glande sea más sensible y por ende con poca capacidad para poder realizar un acto coital que dure más tiempo.  En algunas ocasiones en que no hay pornografía ni masturbación existen técnicas específicas que la pareja podrá ejecutar y mejorar notablemente su disfunción.   Sin embargo lo más importante es no construir la vida sexual pensando únicamente en como realizo el acto coital y dejemos de lado nuestra relación afectiva, nuestra salud integral, pues en ocasiones también pueden haber problemas físicos importantes que atender, o no tenemos suficiente recreación o somos inseguros o ansiosos.  Así que como pueden ver no hay recetas generales, sino que cada uno deberá encontrar sus respuestas y construir su sexualidad de manera integral, profunda y comprometida.

 

No todos Somos Iguales

Quisiera profundizar con ustedes un tabú muy profundo que vivimos muy disimuladamente con ciertos grupos de personas, y me refiero a las discapacidades mentales tales como el retardo mental y las enfermedades mentales como las psicosis u otras.

Resalto los aportes que hace el sexólogo Juan Ferrer Riera, del Instituto de Sexología de Madrid, en donde compartimos con él la premisa de conceptuar a la sexualidad no como equivale a genitalidad o reproducción, es donde hemos dicho que la sexualidad es básicamente comunicación, y aquí compartimos con el investigador y aceptamos que como personas sexuadas que somos, nos vamos sexuando mediante un proceso de sexuación, que inicia intrauterinamente pasando por las edades sexuales y manifestaciones físicas tales como la oral, la anal y la genital y nos acompaña el resto de nuestra vida. La sexualidad viene a ser una comunicación verbal y corporal, desde nuestra individualidad, así como desde el mundo de pareja heterosexual u homosexual, e incluso la sociedad en general. Si aceptamos esto entonces no hay nada que de manera cualitativa difiera de la sexualidad del discapacitado(a) psíquico de la de nosotros, pero sí se suscitan dos características de estas personas a las que suelen estar sometidos, hace mención este autor a la soledad ámbito educativo.

Esto unido a las actitudes que se tienen hacia la sexualidad y aún más hacia la sexualidad de los discapacitados hace que se ven en verdaderos aprietos para poder vivir y expresar su sexualidad sin mitos ni culpas y ni que decir del discapacitado mental que está joven, se pasa por la indiferencia, el paternalismo o sublimación lo que viene a marginar a alguien que de por sí lo está.

Juan Ferrer, refiere que el discapacitado psíquico tiene unas peculiaridades en su desarrollo sexual, por lo general presenta dificultad entre el principio de la realidad y el principio del placer, lo que les va a dificultar la realidad de la fantasía o en ocasiones no tener el sentido del pudor tan desarrollado, lo que los puede conducir a mostrar su cuerpo sin recato, ni observando ciertas normas sociales.

Pero lo que sí sabe es que las edades sexuales de los discapacitados no son diferentes a las del resto de las personas, puede que las pase más lentamente quizás por sus características personales como por su dificultad de relación, puede que se retrase para adquirir su identidad de género, o en aceptar o identificar su imagen corporal, o en conocer las diferencias entre los hombres y las mujeres.

Otro es la falta de un entorno normal en el cual pueda aprender de la sexualidad en una forma “normal”, pues las condiciones de aprendizaje y experimentación serán por lo general diferentes o limitadas, lo cual no favorece la posibilidad de que exista la intimidad adecuada.

Muchas personas con discapacidad malinterpretan las relaciones entre iguales, no lograr realizar una discriminación correcta entre las conductas sexuales y no sexuales, privadas y públicas, apropiadas e inapropiadas, lo cual los convierte en objetos de continua supervisión y control por parte de la familia y los educadores para evitar que sus conductas sean objeto de “escándalo” o de “peligro”.

Educando a nuestros hijos de 0 a 6 años

¿Hay que hacerlo tan temprano?

A partir del artículo en donde conversamos acerca de la edad sexual del ser humano de la concepción a lo seis años.  Se hizo énfasis en que los hombres iban construyendo su identidad de manera instintual y por medio de su agresividad biológica. Esto implica que para poder dirigir el desarrollo sexual de nuestros niños debemos enfatizarnos en la aceptación primero de sus formas de manifestarse, ofreciéndole procesos de autocontrol, mucha claridad en los valores de respeto, diálogo, guías claras acerca de lo que se espera en nuestra familia de él, así como comenzar desde ese momento a trabajar y evitar el desarrollar patrones de comportamiento de violencia hacia sí mismos cuando les negamos manifestar claramente sus emociones. Frases como “No llore”, “Aguante”.  Solas no tienen ninguna importancia, sin embargo, repetidamente va limitando en nuestros niños la capacidad de discriminar con claridad lo que sienten y el cómo lo pueden manejar.

Sobre todo al limitar las emociones o no brindarles un abordaje y proyección adecuadas comenzaremos a repetir esos patrones que por tanto tiempo han existido en nuestros hombres, y que le han impedido desarrollar y madurar la expresión de su afectividad, que como también lo seguimos manifestando en todo momento, es el equilibrio de todo el desarrollo sexual.  Entonces, ¿Qué sucederá con un hombre inmaduro en su desarrollo afectivo? Ya tenemos las respuestas, en todas esas historias que cargamos. La falta de autocontrol, mayor facilidad para adquirir las adicciones como un medio de “llenar sus vacíos emocionales”, y la incapacidad de construir una heterosexualidad estable y fuerte, con mucha incapacidad para poder salirse de sí mismo y proyectarse en la intimidad con la pareja.  Con poca capacidad para desarrollar la ternura y la paternidad, bajos niveles de compromiso con la participación activa en la crianza y el autocuidado. 

Para evitar todo esto debo construir la sexualidad desde el principio. Debo saber que es precisamente en este tiempo cuando comienzo a construir la identidad del ser hombre o ser mujer y de ahí se determinará esa decisión, ese rol sexual que luego construirán en su adolescencia. Evitaremos muchas construcciones homosexuales o lésbicas circunstanciales, es decir que no maduró la identidad lo suficiente como para aceptarse hombre o aceptarse mujer, y a partir de ahí establecer una heterosexualidad equilibrada.  Porque solo por el hecho de tener novia o casarse no significa que ya construimos una heterosexualidad equilibrada, por el contrario, las historias de violencia en nuestras familias nos reflejan esa incapacidad de trascender nuestra identidad para poder construir nuestra proyección e intimidad con el y la otra.

De aquí surge un tema polémico, la homosexualidad, cuya posición para la teoría del sexoanálisis es la de establecer que tanto la homosexualidad como la heterosexualidad se establecen y construyen entre los 3 y los 6 años de edad, edad en donde ya se puede determinar la existencia o no de una identidad sexual cristalizada.  Es decir sentirse hombre, sentirse mujer y poder trascender esta identidad hacia la construcción de una heterosexualidad o una homosexualidad.

Y las niñas, las niñas construyen su identidad por medio de la fusión con su madre y de ahí adquieren su núcleo para determinar lo que será como mujer, pero, es importante resaltar que el quedarse fusionados a la madre no es la forma de construir y cristalizar la identidad de nuestras mujeres, por el contrario se convertirá en una fusión tal que apagará su identidad y no le permitirá ser en toda la expresión equilibrada, es decir, nuestras niñas también necesitan del autocontrol, los límites, los valores, la estimulación de la realización personal y el espacio para expresar su afectividad, no pensar que porque son niñas tienen ya el espacio para “llorar por todo”, también se les debe promover el diálogo, la realización, promover sus cualidades y habilidades, permitiéndole ese espacio que por cultura le damos más al niño, un espacio de autonomía, de participar en actividades fuera del hogar. 

Como ven todo es un equilibrio difícil de lograr, pero sin embargo comenzamos un nuevo cambio que quizás nos lleve un par de siglos, pero comencemos a construir nuevos hombres y nuevas mujeres para familias más fuertes y libres.

 

 

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