El componente erótico: está determinado por factores fisiológicos, genitales, aspectos del desarrollo y manejo de la sensualidad, la belleza corporal, la excitación, los reflejos, la relajación, el manejo de la relación fusional, el placer, la reproducción, la intimidad corporal, el enamoramiento, la pasión amorosa, los deseos sexuales, la experiencia emocional, los fantasmas románticos. 

 

Serán esos espacios tan necesarios de demostrarnos el afecto por medio de los abrazos, y no únicamente con la pareja, sino que el componente erótico estará manifestado en todas mis relaciones, yo debo amar con abrazos, con muestras físicas de afecto, debo hacer sentir la presencia de yo y los demás somos importantes y no es solo un asunto de usar palabras, yo a mis amigos y amigas los abrazo, les doy regalos, les doy mi tiempo y nos convertirnos en melcochas, demasiados unidos que no nos ponemos reconocer en nuestra forma de manifestarnos. 

 

En este componente la persona logrará la plenitud y seguridad de su desarrollo en la medida en que se pueda establecer una adecuada intimidad corporal y la estructuración de una relación placentera en todos los niveles, es decir, poder medir la necesidades de cada persona, sin caer en los abusos sexuales o confundiendo mis adicciones o la promiscuidad, todo esto tiene un equilibrio muy sutil y hay que manejarlo con cautela, muy a menudo en este componente confundimos acompañar con abusar, con faltar al respeto, creemos que tenemos que abrazarnos por doquier o el otro extremo no tocamos a nadie y nuestras relaciones son lejanas.  He ahí la verdadera confusión ni tanto que se caiga en la falta de respeto o el abuso ni tan poco que nos aleja y nos vuelva fríos. 

 

Para poder medir hasta donde debemos llegar, deberíamos de revisar y sanar nuestra historia persona, y, si cargamos abusos sexuales, deberíamos de sanarlos, ubicarlos en su verdadera dimensión, son del pasado, trabajarlos terapéuticamente para que no afecten nuestro presente, sino que nos permitan crecer y perdonar como adultos la construcción de mejores opciones hacia el amor y la fraternidad.

 

Muy a menudo creemos sentirnos omnipotentes, y pensamos que podemos resolverlo todo, y de acuerdo a la vulnerabilidad de cada persona, con unos se podrá pero con otros no, así que debemos recurrir al apoyo de terapeutas, médicos, u otros pastores que nos permitan abordar lo mejor posible esas historias de dolor que vemos en nuestro trabajo diario.  

 

Recordemos que también se nos revuelca nuestra propia historia, y muy a menudo queremos cortar el placer de la sexualidad y eso es un mal muy grande en el desarrollo humano, la sexualidad y la vida de las personas incluyen las muestras de amor, necesitamos del placer, del estar a gusto, y no podemos “espiritualizar” la sexualidad y cortarle su desarrollo integral.